 |
|
Ingreso |
Registro |
Ingreso/registro de miembros
fieles a la Iglesia Primitiva de Jesucristo.
Se requieres de datos verificables y fotografía reciente. |
| Si alguno
tiene sed, venga a mí y beba.
El que
cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua
viva.
Juan 7:37-38 |
| |
| |
Este ministerio necesita de
la constante atención de todos los creyentes para exista. Solo de esta manera podemos cumplir
todos con la misión encomendada en Mateo 28:19-20:
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones,
bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Amén."
Pedro les dijo: Arrepentíos, y
bautícese "cada uno de vosotros" en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y
recibiréis el don del Espíritu Santo. (Hechos 2:38) La Iglesia de Jesucristo es una Iglesia
espiritual. No es una iglesia
de edificios, ni de cuentas bancarias, ni de bienes muebles o inmuebles, ni de
costosas
puertas con candados humanos; sino, de creyentes cuyos corazones son sinceros.
Por lo tanto el bautismo en el Espíritu si se puede lograr a través de las enseñanzas de la
doctrina cristiana difundida en nuestros
medios. (Ver: Bautizo)
Todos quienes hacemos posible este ministerio
cumplimos con el mandato de nuestro señor Jesús llevando el
evangelio de Cristo a todas las naciones del mundo. Si usted aprecia esta
misión y quiere pertenecer a ella, le invitamos a hacerla suya también participando voluntariamente
con su ofrenda. |
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
Juan
6:53
Jesús
les dijo:
De
cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y
bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el
día postrero.
Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que
come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me
come, él también vivirá por mí.
Este es
el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y
murieron;
el que come
de este pan, vivirá eternamente.
|