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Ingreso |
Registro |
Ingreso/registro de miembros
fieles a la Iglesia Primitiva de Jesucristo.
Se requieres de datos verificables y fotografía reciente. |






| Si alguno
tiene sed, venga a mí y beba.
El que
cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua
viva.
Juan 7:37-38 |
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La Iglesia Primitiva
de Jesús el Cristo
tal como se revela en el Nuevo Testamento
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Contenido
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Introducción
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Primera
Parte – La Palabra De Dios
- El principio
- Jesús: La Palabra de Dios
Encarnada
- Sujetándonos a La Palabra de
Dios
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Segunda
Parte – La Iglesia Primitiva de
Jesucristo
- La Fundación de la Iglesia
- Descripciones de la Iglesia
- El uso de Ekklesia en el Nuevo
Testamento
- El Propósito y La Misión de la
Iglesia
- La Iglesia Local
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Tercera
Parte – La Iglesia Primitiva: Su
Organización, sus Obreros, el
Ordenamiento
- Los Supervisores
- Requisitos de los
Supervisores
- La relación de los miembros
hacia los Supervisores
- Los Diáconos
- Los Evangelistas
- Los Pastores
- Los Maestros
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Cuarta
Parte – La Iglesia Primitiva:
Ensamblada para la adoración
- La Cena del Señor
- El Día de Reunión
- La Música en la Iglesia
Primitiva
- Las Ofrendas
- El Uso del Dinero
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Quinta
Parte – La Iglesia Primitiva: La
Vida Diaria
- La Actividad Colectiva e
Individual
- La Disciplina en la Iglesia
Primitiva
- La Vida Diaria en la Iglesia
Primitiva
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Sexta
Parte – La Iglesia de Jesucristo: Su
pasado, su presente, y su futuro
- La Iglesia en la Historia: Su
Origen, Apostasía, y Restauración
- Convirtiéndose en Parte de la
Iglesia Primitiva
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INTRODUCCIÓN
El asunto de comprender, entender, y reconocer la autoridad de Dios es básico para
el correcto entendimiento de la doctrina cristiana y de la Iglesia Primitiva
de Cristo. Los cristianos y las iglesias de los tiempos del Nuevo Testamento
fueron guiados por la Palabra Edificante de Dios representada magníficamente en
la persona de Jesús de Nazaret.
Es un error común pensar que cada iglesia
local debe desarrollar su propia forma de mirar la doctrina y la práctica
cristiana. En efecto,
veremos en este estudio que todas las Iglesias en el Primer Siglo observaban al Señor y a su palabra como el patrón absoluto
bajo el cual todas debían regirse. Si no existiera este patrón absoluto,
-como afirman algunos-, no podría haber nada correcto o incorrecto.
Podemos ver claramente en el testimonio evangélico, que: cuando las iglesias
primitivas se extraviaron de los mandamientos del Señor, éstas fueron
instruidas
a retornar a ese patrón que el Señor aprobó. Su práctica era juzgada por las
enseñanzas del Señor como se presentó a los apóstoles y profetas, quienes fueron
guiados por el mismo Jesús y posteriormente por el Espíritu Santo.
En este estudio hemos asumido que las
iglesias de los tiempos del Nuevo Testamento respetaron, siguieron, se amoldaron y
se adaptaron paulatinamente a las enseñanzas de Jesucristo, y todo esto
continuó así, dada la celosa
supervisión de sus apóstoles.
Es necesario también que comparemos los estudios investigativos efectuados
por Eusebio de
Cesárea y otros historiadores respecto a la Historia Eclesiástica desde su
origen a nuestros días.
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Contribuidores especiales para la redacción y
presentación: La Santa Biblia, Eusebio de Cesárea, Agustín de Hipona,
Martín Lutero,
Ferrell Jenkins, Pedro Jaramillo, María Luisa Monroy
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Juan
6:53
Jesús
les dijo:
De
cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y
bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.
El que
come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el
día postrero.
Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que
come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.
Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me
come, él también vivirá por mí.
Este es
el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y
murieron;
el que come
de este pan, vivirá eternamente.
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